{"id":40,"date":"2015-05-08T11:08:03","date_gmt":"2015-05-08T11:08:03","guid":{"rendered":"http:\/\/blog.pajarosilvestre.es\/?p=40"},"modified":"2015-05-08T11:08:19","modified_gmt":"2015-05-08T11:08:19","slug":"40","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blog.pajarosilvestre.es\/?p=40","title":{"rendered":"El Jilguero Com\u00fan www.pajarosilvestre.es"},"content":{"rendered":"<div>No es necesario extenderse mucho en la descripci\u00f3n del plumaje del Jilguero Europeo, Carduelis carduelis. Esta especie es sobradamente conocida por todos, ornit\u00f3logos y aficionados a la Naturaleza. Si alg\u00fan p\u00e1jaro es apreciado, \u00e9ste ocupar\u00e1 los primeros lugares. La espalda y los flancos son casta\u00f1os, color que en tonos variables y m\u00e1s pr\u00f3ximos al beige se extienden al pecho. La m\u00e1scara roja que ocupa toda la cara desde la frente hasta la parte superior de la garganta es un rasgo inconfundible. Alrededor del pico hay una l\u00ednea negra y el mismo color tienen la cabeza y nuca. El centro del pecho y el vientre son blancos. Las alas negras tienen una buena proporci\u00f3n de amarillo, excepto la segunda primaria, que carece de \u00e9l, y hay en las puntas de las primarias y secundarias unas peque\u00f1as manchas blancas muy visibles. La cola est\u00e1 ligeramente ahorquillada o escotada, es de color negro y las rectrices tienen las puntas blanquecinas. En la pareja exterior de cada lado hay una mancha blanca ovalada grande, que puede tener el mismo tama\u00f1o en la tercera rectriz, contando de fuera a dentro. Normalmente \u00e9sta tiene s\u00f3lo una peque\u00f1a mancha que aveces es imperceptible. Este plumaje es adquirido por muda completa en agosto-septiembre. La distinci\u00f3n entre machos y hembras no es dif\u00edcil cuando tienen el plumaje completo. El color rojo de la cara en los machos pasa casi siempre por detr\u00e1s de los ojos, pero no en las hembras, en las que queda al mismo nivel del borde posterior y m\u00e1s a menudo no llega a \u00e9l. Tambi\u00e9n puede ser distintivo, m\u00e1s dif\u00edcilmente apreciable, el color negro en los machos adultos de las cerdas que nacen sobre la base de la mand\u00edbula superior o \u00abbigotes\u00bb, como los denominan los pajareros y que en las hembras son grises. Sin embargo, \u00e9ste no es muy buen distintivo, puesto que algunos machos, no pocos, en su primer a\u00f1o de vida pueden tener cerdas de color gris o negro poco intenso, lo que origina confusi\u00f3n. Adem\u00e1s, sucede que algunas hembras tambi\u00e9n las tienen gris negruzcas. Las hembras en su primer a\u00f1o de vida tienen \u00abbigotes\u00bb siempre gris claro, nunca negruzcos.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Tambi\u00e9n otra distinci\u00f3n todav\u00eda m\u00e1s insegura puede ser el color de los hombros. Los machos adultos tienen el v\u00e9rtice flexor negro o negruzco y las hembras generalmente pardo, moteado en las j\u00f3venes y tambi\u00e9n en algunos machos. Igualmente en machos adultos el color negro de la cabeza es m\u00e1s extenso y oscuro, sin el punteado pardo gris\u00e1ceo que a menudo se observa en muchas hembras adultas. El pico de los jilgueros adultos es c\u00f3nico, pero largo y puntiagudo, y tiene color blanco rosado con punta oscura; los tarsos y los pies son de color carne y el iris de los ojos, pardo oscuro. Los j\u00f3venes antes de la muda tienen las partes superiores pardo gris\u00e1ceas con puntos m\u00e1s oscuros y tambi\u00e9n rayas. Las partes inferiores, ment\u00f3n, garganta, pecho y flancos son pardo blancuzcos. Las alas y la cola son como las de los adultos, pero hay en las puntas unas manchitas beige. En la cabeza carecen completamente del color rojo y negro. Durante la \u00e9poca de la reproducci\u00f3n frecuenta campi\u00f1a arbolada, huertos de frutales, parques, jardines, bosques e incluso el interior de ciudades y pueblos. Tambi\u00e9n campo abierto, pero menos frecuente como nidificante. A partir de agosto los bandos se re\u00fanen en terrenos despejados, monte bajo, rastrojeras, cultivos y en zonas abiertas, siempre buscando las cercan\u00edas de riachuelos, charcas y marismas.<\/div>\n<div><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone\" src=\"http:\/\/www.fotonatura.org\/galerias\/fotos\/usr18939\/12031574yv.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"532\" \/><\/div>\n<div>Normalmente viven en parejas solamente durante la cr\u00eda, y aun as\u00ed no es infrecuente ver varias juntas en vuelo formando peque\u00f1os grupos. Los j\u00f3venes se agrupan inmediatamente que son capaces de defenderse, comiendo con independencia de los padres. As\u00ed, el Jilguero Europeo es durante gran parte del a\u00f1o una especie gregaria, y los bandos pueden estar formados por centenares de individuos. Habitualmente come en el suelo y sobre las plantas par\u00e1sitas o los arbustos. En estos \u00faltimos adopta posturas acrob\u00e1ticas, y se vale de su afilado pico para extraer las semillas, sobre todo de los cardos y otras plantas compuestas. En el suelo camina a saltos y se desenvuelve bien, manteni\u00e9ndose en postura bastante erguida y llevando la cola bien pegada al suelo. En los \u00e1rboles y arbustos prefiere posaderos altos. Si lo hace en una ca\u00f1a baja, pronto se lanza al suelo. Vuela con rapidez y potencia. En vuelos cortos recuerda una mariposa y m\u00e1s bien revolotea. Pero en distancias grandes lo hace de forma tan ondulada que se ha dado en llamar \u00abvuelo danzante\u00bb. En \u00e9l los jilgueros no son silenciosos, y su voz musical los identifica en seguida, aunque no seamos capaces de distinguir el color del plumaje. Describir el agradable y musical canto del Jilguero Europeo es empresa dif\u00edcil e in\u00fatil, puesto que es un p\u00e1jaro tan popular y apreciado que pocas son las personas que no lo han observado de cerca alguna vez. La combinaci\u00f3n de notas musicales y gorjeos, junto con silbidos melodiosos y alguna nota raspante que no todos intercalan, es sonido habitual en la campi\u00f1a Ib\u00e9rica. Su voz m\u00e1s conocida, un \u00a1tsuit-ui-ui! o \u00a1tliu-ii!, es una habitual forma de llamada del macho a la hembra, o al rev\u00e9s. Durante el tiempo de la reproducci\u00f3n y aun antes, a la vez que lanzan este agradable sonido, giran a derecha e izquierda el cuerpo o simplemente la cola. Si los jilgueros se muestran agresivos entre ellos, emiten continuamente un sonido gutural rega\u00f1ante que se puede representar malamente por \u00a1gerrr\u2026! Los jilgueros comienzan a cantar, si el tiempo es soleado, en el mes de febrero. A menudo, a primeros de mes, pero m\u00e1s corrientemente desde el 15 en adelante. Canto en enero es ocasional. Con mayor fuerza lo hacen durante toda la primavera, y solamente quedan silenciosos en agosto y septiembre. Octubre contempla una reactivaci\u00f3n en el canto, que cesa en noviembre y diciembre. Aun as\u00ed, con tiempo excepcionalmente c\u00e1lido, lo hacen a menudo. La alimentaci\u00f3n es fundamentalmente vegetal, pero tambi\u00e9n incluye una peque\u00f1a parte de insectos. De todas las plantas, los cardos son los favoritos y los campos donde crecen pueden concentrar centenares de p\u00e1jaros. Pero tambi\u00e9n comen otras muchas semillas y brotes de plantas y \u00e1rboles. Est\u00e1n especializados por la estructura de su pico en comer las de plantas de la familia Compositae, especialmente los cardos, como ya se ha dicho (Carduus y Cirsium), pero tambi\u00e9n el Diente de Le\u00f3n, Taraxacum officinale, el Cardillo, Senecio vulgaris, y otras plantas (Centauria, Dipsacus, Filipendula ulmaria, Stellaria, etc.). Los brotes y yemas de los \u00e1rboles que picotea y come m\u00e1s son los del Olmo, Ulmus, Abedul, Betula, Aliso, Alnus, etc. Estos, al final del invierno, y las plantas y semillas en todas las \u00e9pocas. Entre los insectos dominan sobre todo larvas de Lepid\u00f3ptera, Diptera, Hymen\u00f3ptera y peque\u00f1os Cole\u00f3ptera. La b\u00fasqueda de alimento obliga a los jilgueros a viajar distancias considerables en un solo d\u00eda. Otras veces un campo de rastrojo los entretiene all\u00ed durante muchas horas. La necesidad de beber y ba\u00f1arse es perentoria en ellos, y a no ser en \u00e9pocas de excesivo calor, normalmente lo hacen por la ma\u00f1ana y al atardecer. El cortejo de los machos es un espect\u00e1culo no dif\u00edcil de observar. El Jilguero Europeo es un p\u00e1jaro de car\u00e1cter agresivo y f\u00e1cilmente irritable. Las peleas entre los machos, e incluso entre macho y hembra, son frecuentes, y se realizan en pleno vuelo de forma realmente espectacular y acompa\u00f1adas de su t\u00edpica voz rega\u00f1ante.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>En marzo los machos que ya est\u00e1n emparejados se acercan al posadero de la hembra y adoptan una curiosa postura, abombando el lomo y girando a derecha e izquierda mientras estienden ora un ala ora la otra, probablemente tratando de que el color amarillo de las plumas se destaque a\u00fan m\u00e1s y extendiendo la cola para que las \u00abalubias\u00bb blancas de las rectrices sean tambi\u00e9n visibles. Las hembras no son seres pasivos ante estas demostraciones de los machos, s\u00edno que colaboran a ellas de forma muy curiosa, girando el cuerpo a un lado y a otro. El cortejo incluye, adem\u00e1s, que los machos ceben a las hembras, mientras \u00e9stas, agachadas, entreabren las alas, que sufren un temblor muy acusado. La nidificaci\u00f3n puede empezar en abril y ocasionalmente en marzo. En la \u00faltima semana de abril se han visto muchas veces ya pollos volanderos. Sin embargo, como norma general, la mayor\u00eda de las parejas comienzan a construir en Iberia el nido entre el, 10 y el 30 de abril. En zonas especialmente abrigadas del Norte y del Sur, hay muchas puestas completas, y las hembras incubando en abril. Cada nido es una obra de arte que la hembra se esmera en hacer de forma impecable, y que abandona si nota que ha sido manipulado, aunque sea s\u00f3lo ligeramente. Est\u00e1 formado normalmente por una compacta masa de musgo, raicillas, hierba seca, l\u00edquenes, lana y plum\u00f3n vegetal, forrado en su interior con m\u00e1s lana y algunos pelos y plumas. Colocado en la rama lateral de un \u00e1rbol o un arbusto, las alturas del suelo varian entre 1,8 y 10 metros. Ocasionalmente, m\u00e1s bajos, y tambi\u00e9n a mayor altura. Pero casi siempre entre dos y tres metros. El nido es tan peque\u00f1o que, con frecuencia, es dif\u00edcil de encontrar, a no ser por la alarma de los p\u00e1jaros cuando nos acercamos. El retraso en su construcci\u00f3n es debido muchas veces a que los jilgueros buscan poder ocultarlo bien entre las hojas y, en realidad, que casi siempre lo consiguen. Los \u00e1rboles frutales, perales sobre todo, y los emparrados, son preferidos. Tambi\u00e9n las con\u00edferas, y en jardines donde hay alguno de estos \u00e1rboles, sobre todo Cupressus, no falta un nido o dos en ellos. En pueblos y ciudades son habituales en jardines, anidando en plantas ex\u00f3ticas. Incluso en algunos pueblos del Norte se ven criar todos los a\u00f1os en matas de geranios en balcones que caen sobre calles de intenso tr\u00e1fico. Tambi\u00e9n en plantas trepadoras olorosas, \u00e1rboles de adorno, etc. La puesta normal est\u00e1 formada por cuatro-cinco huevos. A menudo las hay de tres y seis, y son muy raras las de siete. Su color es blanco azulado y habitualmente tienen puntos y manchitas de color que var\u00eda desde el negruzco al viol\u00e1ceo o el rosa. A menudo se agrupan en el extremo m\u00e1s ancho, y tambi\u00e9n hay huevos muy poco moteados, casi blanco azulados uniformes. Jourdain, para cien huevos colectados en Gran Breta\u00f1a, obtuvo un promedio de medidas de 17 x 12,8 mm., con un m\u00e1ximo de 19 x 13,5 mm. y un m\u00ednimo de 15,5 x 12,2 mm. D\u2019AImeida, para once recogidos en el norte de Portugal, obtuvo una media de 16,6 x 12,4 mm., con extremos de 16 a 17,1 x 11,4 a 12,9 mm. Son lisos y brillantes, y la hembra incuba sola a partir de la puesta del tercer huevo. Si se la molesta, los abandona muy f\u00e1cilmente. Muchos nidos de jilgueros se pierden en primeras puestas a causa de la falta de una suficiente cobertura vegetal y fuertes lluvias, no infrecuentes en abril, destrozan los nidos y enfr\u00edan las puestas. Las hembras son alimentadas en el nido por los machos, y durante doce-catorce d\u00edas incuban sin apenas moverse. Al nacer, los pollos est\u00e1n cubiertos parcialmente con un plum\u00f3n gris negruzco, relativamente largo y espeso.<\/div>\n<div><\/div>\n<div><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" aligncenter\" src=\"http:\/\/upload.wikimedia.org\/wikipedia\/commons\/f\/f7\/Carduelis_carduelis_-England-8_(3).jpg\" alt=\"\" width=\"879\" height=\"666\" \/><\/div>\n<div><\/div>\n<div>El interior de la boca es rojizo y se vuelve viol\u00e1ceo en el paladar. Los \u00e1ngulos posteriores de la lengua son m\u00e1s p\u00e1lidos, pero no se forman puntos bien definidos. Las comisuras son de color crema. Ambos adultos alimentan a los pollos con una mezcla de semillas e insectos, m\u00e1s aqu\u00e9llas que \u00e9stos. Durante trece-diecis\u00e9is d\u00edas permanecen en el nido, y al salir contin\u00faan siendo atendidos por sus padres por lo menos por otra semana m\u00e1s. Agrupados en peque\u00f1os bandos familiares, ocasionalmente los adultos ceban a los j\u00f3venes aun despu\u00e9s de muchos d\u00edas de haber dejado el nido. Cada pareja realiza un m\u00ednimo de dos cr\u00edas anuales y tres son frecuentes tambi\u00e9n. Los pollos que se ven volanderos en agosto, y alguna vez en la primera semana de septiembre, deben corresponder a terceras puestas. Carduelis carduelis es una especie ampliamente extendida por Europa, criando desde el sur de Escandinavia hasta el norte de Africa. A causa de su popularidad fue introducido en Australia, Tasmania, Nueva Zelanda, Argentina, Bermudas y Norteam\u00e9rica, increment\u00e1ndose de tal manera que es ahora all\u00ed un p\u00e1jaro com\u00fan en los jardines, salvo en el \u00faltimo pa\u00eds, donde puede haber llegado a quedar extinguido. En la Pen\u00ednsula Ib\u00e9rica es un p\u00e1jaro muy abundante. Se reproduce tambi\u00e9n en Baleares, donde es com\u00fan y hay una mayor densidad en algunas zonas. Se aprecia claramente un decrecimiento en varias regiones, como, por ejemplo, en el Pa\u00eds Vasco. No quiero decir que las continuas capturas para enjaular tengan la culpa de esta situaci\u00f3n, porque jilgueros se han cogido siempre, y en mucha mayor proporci\u00f3n que ahora. Hay otras causas, como el creciente uso de herbicidas en los campos, que pueden ser origen de descenso en las poblaciones. Tribus enteras de jilgueros con canto, que los aficionados distingu\u00edan bien por sus peculiares emisiones de notas y redobles, han quedado exterminadas. El Jilguero Europeo que vive y se reproduce en Iberia es m\u00e1s peque\u00f1o de proporciones que el del resto de Europa, que vemos aqu\u00ed en oto\u00f1o e invierno. A estos \u00faltimos se les llama \u00abcabezones\u00bb, en atenci\u00f3n a lo grande que tienen cabeza y pico. Adem\u00e1s, su coloraci\u00f3n es distinta. El rojo es m\u00e1s vivo, no tan oscuro, y hay mayor contraste con el blanco y el negro de la cara y cabeza. Incluso en el car\u00e1cter, el jilguero for\u00e1neo es m\u00e1s agresivo y canta peor. Su voz es menos l\u00edquida y musical, y \u00abrasca\u00bb m\u00e1s veces.<\/div>\n<div>Algunos jilgueros tienen las manchas blancas de las rectrices de la cola muy grandes. Incluso estas \u00abalubias\u00bb est\u00e1n presentes en las tres rectrices exteriores de cada lado, no s\u00f3lo en las dos \u00faltimas. Estos p\u00e1jaros son conocidos como \u00abjilgueros reales\u00bb por muchos pajareros europeos, que tratan de buscarlos por todos los medios, por tener un canto m\u00e1s fluido y musical. Carduelis carduelis parva es la raza que Vaurie (1959) asigna para la Pen\u00ednsula Ib\u00e9rica y Baleares, no admitiendo la subespecie propeparva, de Von Jordans (1923) para Mallorca. Nuestra raza se separa principalmente por las caracter\u00edsticas que se apuntan arriba. Es m\u00e1s peque\u00f1a que la europea Carduelis carduelis, y tiene un pico m\u00e1s corto y fino, pareci\u00e9ndose en el color de la espalda m\u00e1s a la subespecie carduelis britannica, por ser m\u00e1s oscura y menos rojiza. Los jilgueros espa\u00f1oles est\u00e1n sujetos a partir de agosto a un erratismo invernal que los puede llevar lejos de su lugar de nacimiento, por lo que sabemos hasta ahora. As\u00ed, los que nacen en Asturias tienen un \u00e1rea de dispersi\u00f3n superior a la calculada. A partir de octubre son ingentes las cantidades de los que llegan de m\u00e1s all\u00e1 de los Pirineos. Pr\u00e1cticamente la gran mayor\u00eda de los jilgueros brit\u00e1nicos abandonan aquellas islas y siguiendo el litoral Atl\u00e1ntico de Francia y sobrevolando las Landas, llegan a Iberia. De las recuperaciones de anillados (Newton, 1972) se deduce que hay una concentraci\u00f3n grande en la zona Cant\u00e1brica y la Rioja, pero tambi\u00e9n muchos alcanzan el centro de Espa\u00f1a, e incluso el sur de Andaluc\u00eda y norte de Africa. Sin embargo, su principal \u00e1rea de invernada queda en las dos terceras partes del occidente peninsular, faltando o siendo muy escasos en Catalu\u00f1a y Levante, donde posiblemente es reemplazada la raza britannica por la carduelis del resto de Europa. La presencia de estos jilgueros for\u00e1neos durante el invierno se observa f\u00e1cilmente. Su colorido, estructura de la cabeza y mayor tama\u00f1o general los hace inconfundibles. El paso primaveral es muy notorio por toda la Pen\u00ednsula a partir del mes de marzo, y se extiende durante abril y los primeros d\u00edas de mayo.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>No obstante, hay lugares donde la concentraci\u00f3n de jilgueros en paso es muy notable. As\u00ed, en el Pa\u00eds Vasco se ven a millares volando sobre los campos muy cerca de la costa, y tambi\u00e9n siguiendo el litoral por encima del mar. El paso es constante en lugares ya tradicionales en que, por la especial configuraci\u00f3n del terreno, los p\u00e1jaros vuelan a baja altura y con fuerte viento del Sur se ven obligados a vuelos rasantes por entre los matorrales y la misma hierba. Lo mismo en la costa Mediterr\u00e1nea que en la Cant\u00e1brica, los bandos de jilgueros volando r\u00e1pidamente hacia el Norte en el mes de abril son un espect\u00e1culo inolvidable. En algunas zonas norte\u00f1as, el paisaje ha sido transformado por la industrializaci\u00f3n y las autopistas, pero los jilgueros siguen pasando en gran n\u00famero. Vuelan en grupos de diez-cincuenta individuos, y ocasionalmente m\u00e1s. Algunos se ven dispersos, y el paso no se interrumpe en todo el d\u00eda, aunque hay un m\u00e1ximo en las primeras horas de la ma\u00f1ana hasta las ocho (hora solar) y tambi\u00e9n en las \u00faltimas de la tarde. En el oto\u00f1o la llegada es menos espectacular, pero no inferior en densidad, casi por los mismos lugares, not\u00e1ndose una tendencia a volar menos por la l\u00ednea costera, buscando m\u00e1s directamente el interior. Entonces los jilgueros se estacionan por campos y rastrojeras, comiendo numerosas semillas silvestres, cardos y cardillos. Muchos millones deben invernar en los campos andaluces y castellanos. El vuelo hacia Africa a trav\u00e9s del Estrecho de Gibraltar es un hecho notorio que atestiguan, entre otros ornit\u00f3logos, Thiollay y Perthuis (1975), quienes desde solamente dos puestos de observaci\u00f3n, del 1 al 20 de octubre controlan el paso de 1.739 jilgueros. Pineau y Giraud-Audine (1976) consideran a Carduelis carduelis, junto con Acanthis cannabina, como el fring\u00edlido invernante m\u00e1s com\u00fan en el norte de Marruecos. Las recuperaciones de anillados procedentes de la mayor\u00eda de los pa\u00edses europeos se suceden todos los oto\u00f1os e inviernos, y no puede por ello hacerse aqu\u00ed ni siquiera un corto resumen.<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>No es necesario extenderse mucho en la descripci\u00f3n del plumaje del Jilguero Europeo, Carduelis carduelis. Esta especie es sobradamente conocida por todos, ornit\u00f3logos y aficionados a la Naturaleza. Si alg\u00fan p\u00e1jaro es apreciado, \u00e9ste ocupar\u00e1 los primeros lugares. 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